Qué ver en Malinas

Malinas (Mechelen) es una de las ciudades más lindas y menos turísticas de Bélgica, justo a mitad de camino entre Bruselas y Amberes (unos 25 minutos en tren de cada una). En una primera visita no te podés perder la torre de San Rumoldo y sus vistas, la Grote Markt, una cervecería con siglos de historia y un paseo por el río Dyle. Se recorre en un día, tranquila, sin las multitudes de Brujas.

Si ya viste Bruselas y Brujas y querés una ciudad flamenca de verdad, bonita, caminable y sin turistas por todos lados, Malinas es la respuesta que casi nadie te da. Acá va qué ver la primera vez que vas.

¿Por qué Malinas y no otra ciudad?

Porque es una joya que quedó fuera del radar. Tiene el casco histórico, las iglesias y las plazas de una gran ciudad flamenca, pero en un tamaño que se camina en una tarde y con una fracción de la gente. Está tan cerca de Bruselas y de Amberes que la podés hacer como escapada de medio día o combinarla con Amberes en una sola salida.

Y tiene algo que otras no: fue capital de los Países Bajos en el siglo XVI, cuando Margarita de Austria instaló aquí su corte y crió al futuro emperador Carlos V. Esa herencia todavía se ve en sus palacios y sus iglesias.

¿Qué es lo primero que hay que ver?

La torre de San Rumoldo (Sint-Romboutstoren). Es el símbolo de la ciudad y Patrimonio de la Humanidad. Si tenés piernas para 538 escalones, subí: desde el Skywalk, a casi 100 metros, se ven Bruselas y Amberes en un día claro. Es de las mejores vistas de Flandes.

La torre también hace a Malinas la cuna del arte del carillón: acá está la escuela de campaneros más famosa del mundo, y el sonido de las campanas es parte del paisaje de la ciudad.

¿Y en el centro, qué más?

  • La Grote Markt, la plaza mayor, con el ayuntamiento y las terrazas. El corazón de la ciudad.
  • El Palacio de Margarita de Austria (Hof van Savoye), hoy sede de la justicia, primer edificio renacentista al norte de los Alpes.
  • La iglesia de Nuestra Señora del Dyle (Onze-Lieve-Vrouw-over-de-Dijle), que guarda un cuadro de Rubens, «La pesca milagrosa».
  • El Beaterio (Begijnhof), otro rincón Patrimonio de la Humanidad: callecitas tranquilas de casas bajas donde vivían las beguinas.
  • El paseo del río Dyle (Dijlepad), una pasarela sobre el agua que cruza el centro y es de lo más lindo para caminar sin apuro.

¿Dónde entra la cerveza?

En Malinas, en serio. Acá está Het Anker, una de las cervecerías más antiguas de Bélgica, donde se hace la Gouden Carolus, bautizada en honor a Carlos V. Podés visitar la fábrica, comer en su restaurante y probar la cerveza en el mismo lugar donde se elabora desde hace siglos. Si te gusta el tema, es una parada obligada.

¿Hay algo para hacer con chicos?

Sí. Technopolis es un museo de ciencia interactivo pensado para familias, y muy cerca está el zoo de Planckendael, uno de los mejores de Bélgica. Cualquiera de los dos ocupa una mañana entera con niños.

Un lugar para detenerse: Kazerne Dossin

Malinas también guarda memoria. Kazerne Dossin fue el campo desde el que, durante la Segunda Guerra Mundial, se deportó a miles de judíos y gitanos. Hoy es un museo y memorial. No es una parada «turística» en el sentido habitual, pero si te interesa la historia, es una visita que deja huella y que ayuda a entender el siglo XX en Bélgica.

¿Cuánto tiempo necesito?

Un día completo alcanza y sobra para ver lo esencial con calma. Si venís desde Bruselas o Amberes y solo querés lo principal, la torre, la plaza, una cerveza y el paseo del río, con medio día ya te llevás una gran impresión de la ciudad.

¿Se puede combinar con otra ciudad?

Sí, y es lo que más recomendamos: Malinas se combina de maravilla con Amberes, porque están a un paso en tren. En una sola salida ves la gran ciudad portuaria y la joya tranquila, sin apurarte. También podés recorrerla con un guía en un tour privado, a tu ritmo y con foco en lo que más te interese, la historia de Carlos V, la cerveza, el carillón.

Preguntas frecuentes

¿Dónde queda Malinas? Entre Bruselas y Amberes, a unos 25 minutos en tren de cada una. Por eso es tan fácil de visitar.

¿Cuánto se tarda en recorrer Malinas? Un día completo para verla con calma; medio día si solo querés lo esencial.

¿Vale la pena subir a la torre de San Rumoldo? Si podés con los 538 escalones, sí: las vistas desde el Skywalk son de las mejores de Flandes.

¿Malinas es buena para ir con niños? Muy buena. Technopolis (museo de ciencia interactivo) y el zoo de Planckendael están pensados para familias.

¿Se puede combinar Malinas con Amberes en un día? Sí, es la combinación ideal por la cercanía en tren. Hay excursiones que juntan las dos ciudades.

¿Cómo se llama Malinas en neerlandés? Mechelen. Es el nombre que vas a ver en las estaciones de tren y los carteles.

¿Querés descubrir Malinas con guía?

Mirá nuestras actividades en Malinas y elegí la que mejor se adapte a tu viaje: podés recorrerla en un tour privado a tu ritmo o combinarla con Amberes en una sola excursión.

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